Cómo crear valor añadido a tu empresa

Las empresas necesitan un valor añadido para conseguir ser mucho más competitivas. Por este motivo, todas deberían tener una propuesta de valor que las posicione correctamente frente a su competencia. ¿En qué consiste una estrategia de valor añadido?

El concepto de “valor añadido”

Salirse de la norma es la clave para conseguir ser únicos dentro de un mercado tan agresivo como en el que vivimos. Es muy importante olvidar los modelos de mercado antiguos y dejarse llevar por la creatividad, así como por la innovación. El concepto de “valor añadido” consiste en ¿vendes pizza? pues repártelas a domicilio. ¿Tienes una cafetería? Ofrece wifi gratis para tus clientes.  En definitiva, los productos y/o servicios de una empresa satisfacen más de una necesidad de sus clientes.

El concepto de valor añadido tiene un significado: El conjunto de características o valores adicionales al producto o servicio que el cliente compra, que hacen que el producto o servicio sea más atractivo por una mejor relación precio-valor y, por tanto, más difícil de igualar por sus competidores. De hecho, el valor añadido es uno de los principales modos de reducir la incidencia del precio en la decisión de compra, pudiendo salvar diferencias de precio frente a competidores más baratos, y propiciando la fidelización del cliente.

Cómo crear una propuesta de valor

En la actualidad existen multitud de estrategias de marketing que ayudan a las empresas a captar mayor número de clientes y, por lo tanto, a vender más. No obstante, ¿cuál es la mejor estrategia para generar una potente propuesta de valor?

  1. Definición del público objetivo: No puedes lanzar una flecha sin saber dónde está tu objetivo, cómo se mueve, etc. Lo mismo pasa con el marketing. Nuestro público es nuestro objetivo. Por este motivo, es fundamental conocerlo a la perfección. De nada sirve tener señal wifi en un lugar donde los clientes odian las nuevas tecnologías.
  2. Pregunta a tus clientes: No todos tienen la misma opinión sobre lo que es el “valor añadido”. Para unos puede ser un precio bajo o un producto con descuentos especiales. Para otros, un precio alto que trasmita calidad y estatus social.
  3. La importancia de la innovación: Innova no sólo en tus productos o servicios, sino que también en tu forma de comunicarte con tus clientes, de tratar con tus empleados, e incluso, de equipar y adornar tu oficina.
  4. Confía en el marketing: El marketing sirve para crear o resaltar el valor de tu negocio, aprovéchalo y usa tu creatividad para que tus clientes no lo olviden y lo perciban como tal. Genera contenido web de utilidad entorno a tu producto y/o servicio. El inbound marketing es el rey del marketing de contenidos.

La clave se encuentra en hallar el elemento diferenciador. Esto significa analizar muy bien a nuestra competencia más directa y ofrecer a los consumidores lo que otras empresas de nuestro sector no ofrecen. Cuando logres encontrar ese punto que te hace único, habrás conseguido dar un valor añadido a tus servicios y/o productos.

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